BIBLIOTECA SANT GERVASI – JOAN MARAGALL. BARCELONA

MENCIÓN

Promotor: Barcelona Infraestructures Municipals (BIMSA), Ayuntamiento de Barcelona
Constructor: Contratas y Obras Empresa Constructora SA
Equipo técnico facultativo: David Baena, Manel Peribáñez, Maria Taltavull, Arquitectos; Francesc Medina, Arquitecto Técnico

Veredicto: Se trata de un edificio de volumetría complicada motivada por las exigencias del entorno, donde existe un total respeto a la memoria de la vecindad, respetando la geometría inicial del jardín. La construcción de la Biblioteca Sant Gervasi-Joan Maragall ofrece a la ciudad un equipamiento de barrio y un espacio verde respetando y conservando los árboles existentes.

Aspectos como los materiales utilizados, la decisión de proyectar y construir un edificio semi-soterrado o los grandes patios de luz de iluminación natural mejoran la sostenibilidad del edificio, con un importante ahorro energético.

La obra resuelve de forma sutil la integración entre arquitectura y paisaje urbano manteniendo la autonomía y la expresión formal. Una biblioteca que reconfigura a la vez un jardín exterior que se ofrece a la ciudad y que genera un mundo interior de patios y luz.

Descripción: La biblioteca se inserta bajo el jardín de la Vil·la Florida a la sombra de sus árboles. En el interior, un paisaje en sí mismo, articulado y cambiante, donde cada uso y cada usuario encuentran su lugar. Es un espacio personalizado e irrepetible.

El edificio se conforma mediante los “patios de luz y silencio” y los “patios de libros y conocimiento”. Los primeros, rodeados de vidrio, iluminan y ventilan el interior al tiempo que aíslan la biblioteca de la calle. Los segundos, volúmenes de hormigón llenos de libros, forman parte de la estructura portante de la biblioteca.

En el interior se ha querido recrear un paisaje tectónico con sucesión de volúmenes rotundos y transparencias inesperadas. Las salas de lectura son pequeñas, del tamaño de una sala de estar doméstica. La materialidad interior se soluciona de forma sencilla con pocas texturas: techo, pavimento, muebles y paredes en general son blancos, mientras que los muros estructurales se revisten con termoarcilla, un material sencillo, de gran nobleza, que proporciona silencio, confort térmico y calidez, y una cierta relación con la tierra, apropiada en un edificio excavado.

Para relacionar la biblioteca con el jardín superior sobresalen dos volúmenes. Uno de ellos es un espacio de apoyo de la biblioteca con acceso directo desde el vestíbulo, sala situada en un lugar privilegiado. El otro es una entrada de luz cenital en la zona infantil.

El jardín existente se extiende, a través de la cubierta de la nueva biblioteca, hasta en la misma calle de Sant Gervasi de Cassoles, desde donde se plantea un nuevo acceso a los jardines junto al acceso al vestíbulo principal de la biblioteca.

El hecho de ser un edificio semienterrado colabora en su acondicionamiento térmico al garantizar una temperatura estable, lo que implica menos cantidad de energía para calentar o enfriar el interior. Las pérdidas de calor son también mínimas debido al espesor del aislamiento utilizado.

El sistema de climatización se basa en inductores activos con microdifusores. Este sistema utiliza agua fría a alta temperatura, por lo tanto se eliminan las condensaciones y no necesita desagües. Se trata de un sistema similar a las vigas frías, en el que el aire frío se desploma sin producir ningún tipo de ruido molesto para las personas. El ranurado de las losetas de termoarcilla colabora también positivamente en el confort acústico del edificio.

El mantener algunos de los árboles existentes en esta zona del jardín que merecían su conservación ha sido uno de los retos más importantes de este proyecto.